miércoles, 25 de febrero de 2009

En internet hemos encontrado un artículo que puede escenificar con todo el realismo y crudeza algunos episodios dramáticos de la vida de nuestra protagonista en el Certamen que organizamos en la Asamblea Local de IU. En cualquier caso, lo que hacemos es rendir homenaje a aquellas mujeres que tuvieron que pagar por los "delitos" de sus maridos o familiares en nuestro pueblo.

A continuación podéis leer el artículo de Mirta Núñez


M
irta Núñez abrió el ciclo sobre represión femenina en el Franquismo en el IEA de Huesca.



Encarceladas junto a sus hijos en prisiones hacinadas y en las que escaseaban alimentos y medicamentos. Su "delito" fue ser republicana o, en algunos casos, simplemente mujer, novia o familiar de un republicano. Ése fue el destino que les fue impuesto a muchas mujeres tras la victoria de los golpistas en la Guerra Civil y que ayer recordó Mirta Núñez en la inauguración del ciclo de conferencias "La mujer en la posguerra española", que se prolonga hasta mañana en el IEA de Huesca.

Contestando al título de su conferencia ("La represión sobre la mujer en la posguerra, ¿fue diferente?"), Núñez respondió, en conversación con este periódico previa a su charla, que la represión femenina "tuvo una parte común a la del hombre, con cárcel, fusilamientos y ejecuciones por garrote vil incluidos, y otra específicamente femenina".

Profesora titular de Historia de la Comunicación Social en la Universidad Complutense de Madrid, Núñez resaltó "la difamación" como una de las herramientas represivas a las que la dictadura "se dedicó especialmente".

Esa difamación, explicó Núñez, buscaba además "erosionar el honor familiar" que marcaba el "canon de la época" mediante la "honorabilidad" de las mujeres. "Querían identificar a las republicanas con personas contrarias a la moral, cuando evidentemente no es así", añadió.


En las cárceles franquistas, las presas políticas eran "difamadas y se las mezclaba con presas comunes". Pero Núñez, autora de una treintena de estudios sobre la II República, la Guerra Civil y el Franquismo, comentó que las represaliadas por sus ideas (o las de sus maridos) "reivindicaban su carácter político". La relación entre ambas clases de presas era "difícil, como mezclar agua y aceite".

Las presas tenían que llevar a sus hijos menores a las cárceles y los niños "compartían con ellas el hambre, el hacinamiento y la escasez de medicinas, por eso había tanta mortalidad infantil".

El alto número de presas políticas en las cárceles de la dictadura se debe, según la profesora de la UCM y del doctorado Comunicación de masas: información y propaganda, al "delito consorte", consistente en que, "si no se encontraba al marido, novio o padre, detenían a la mujer", para lo cual "se fabricaba un delito para penarla". Núñez cita a Carlota O"Neill, mujer de un capitán de aviación republicano, como uno de los casos más conocidos. O"Neill pasó cuatro años en la cárcel con dos niños.

Respecto a los hijos de presas republicanas, Núñez habló sobre los "niños perdidos", un tema que "todavía no se ha estudiado profundamente", pero que la profesora e investigadora cifra en varios miles de niños que fueron "arrebatados de sus madres tras dar a luz" y, posteriormente, "dados en adopciones totalmente irregulares a familias adictas al régimen, como después pasó en (la dictadura militar de) Argentina".

Una institución muy importante en la represión fue la Iglesia, aseveró. "A través de las órdenes religiosas femeninas, realizó una presión especial al considerar a la mujer como transmisora de los valores supuestamente recuperados".

AltoAragón/O. ISARRE/ Ver Noticia en este ENLACE

Publicado por Otro_Santisteban @ 12:22  | DOCUMENTOS
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