La economía española redujo su producción en el tercer trimestre en relación con el anterior (-0,2%) aunque mantiene todavía una tasa de crecimiento positiva en los últimos doce meses (0,9%)
20-11-2008 - http://www.comfia. info/noticias/ 45765.html
Las severas deficiencias del tejido productivo español reflejadas en los
malos resultados obtenidos en los intercambios comerciales y el muy elevado
endeudamiento de las familias y empresas españolas, son dos factores que lastran
la capacidad de crecimiento presente y futuro, y condicionan una dinámica de
crisis profunda, y probablemente prolongada en el tiempo, que necesitará, a
juicio de CCOO, algo más que la solución de la crisis financiera y de la
recuperación internacional.
La economía española redujo su producción en
el tercer trimestre en relación con el anterior (-0,2%) aunque mantiene todavía
una tasa de crecimiento positiva en los últimos doce meses (0,9%). El intenso
deterioro observado en los dos últimos trimestres en el PIB junto a la mala
evolución de otras variables en octubre –destrucción de empleo- anticipan una
perspectiva muy desfavorable para el último trimestre del año, que no obstante,
no impedirá alcanzar una cifra de crecimiento todavía positiva del PIB español
en el conjunto de 2008 (alrededor del 1% real).
Las cifras del tercer
trimestre muestran una muy fuerte caída del consumo privado hasta casi
estancarse (0,1%) probablemente consecuencia de la pérdida de empleo y la
extensión de un comportamiento precavido de las familias ante la actual
situación. El mal comportamiento del componente privado está parcialmente
compensado parcialmente por el muy dinámico del consumo público (5,9%),
limitando la desaceleració n del consumo agregado (1,5% interanual).
El
segmento de formación bruta de capital refleja peores resultados, la
construcción profundiza su caída (del -2,3% al -6,4%) y, lo que es peor, está
acompañada por una evolución negativa de la inversión en bienes de equipo
(-0,6%). Tan sólo el segmento de otros productos de inversión, el 18,2% de toda
la formación bruta de capital, mantiene una evolución positiva (3,5%).
El
débil pulso de la demanda interna se ha visto ayudado por la mejora en las
relaciones comerciales con el exterior, conseguida fundamentalmente gracias a la
caída en las importaciones (-1,1%). Las exportaciones han desacelerado su tasa
de crecimiento pero mantienen un signo todavía positivo (del 4,2% al 1,5%). Esta
mejora trimestral, no obstante, no es suficiente para equilibrar el saldo
negativo con el exterior que en los tres primeros trimestres es equivalente al
6,6% del PIB español (6,8% en 2007), y sigue siendo el peor del mundo
desarrollado.
La perspectiva de oferta no ofrece mejores resultados y la
esperada caída en la actividad del sector constructor (-5,0%) está acompañada
por el descenso por tercer trimestre consecutivo de la actividad en el sector
industrial (-3,4% real). Tan sólo los servicios no destinados al mercado
mantienen el tipo con una tasa interanual positiva (5,3%).
La economía
española necesita transitar hacia un modelo productivo más diversificado y con
mayor productividad -un objetivo que no se consigue de un día para otro- por lo
que son precisas muchas políticas en múltiples ámbitos sectoriales y
horizontales. En las complejas condiciones actuales conviene no improvisar y
pensar cuidadosamente las medidas para utilizar de forma eficiente los recursos
públicos y los incentivos al sector privado dentro de un proceso coordinado en
todos los niveles de gobierno, que tiene que estar acompañado de la debida
protección a las personas en peores condiciones con el doble objetivo de no
hacerles pagar el precio de la crisis y de estabilizar en los posible la demanda
agregada.
CCOO