Para el Coordinador Ejecutivo de Economía y Mundo del Trabajo de IU
“los devastadores datos ofrecidos hoy por la EPA son un fiel reflejo de
la grave crisis por la que pasa nuestra economía real. Este dato unido
a las pésimas previsiones de crecimiento para el resto del año y el
próximo, que pronostican un proceso recesivo en toda regla, hace que la
evolución en el empleo no sea nada halagüeña a medio plazo y ponen a la
economía española en una situación de difícil administración de no
adoptarse de forma urgente medidas de impulso de la actividad
productiva y dinamizadoras de empleo, más allá de las medidas mil
millonarias adoptadas recientemente para insuflar liquidez a las
entidades financieras, dada la incertidumbre creada en relación a si
realmente estas cantidades irán a parar a la economía real o solo
servirán para enjugar deudas de estas empresas”
Para Alcázar “si grave es que el número de desempleados haya aumentado
en 217.200 personas en el tercer trimestre afectando a todos los
sectores productivos, situando la tasa de paro en el 11,33%, -lo que
remonta a esta tasa hasta niveles no vistos desde el primer trimestre
de 2004-, con un nivel de desempleados rozando los 2,6 millones, -el
dato más elevado de los últimos diez años-, y arrastrando un
crecimiento a lo largo del año de cerca de 807.000 nuevos desempleados
no lo es menos que haya sido en este trimestre cuando se haya destruido
empleo en términos interanuales por primera vez en 14 años. Datos que
por desgracia podrán quedar desfasados rápidamente dada la existencias
de estimaciones que sitúan la cifra de desempleados cercana a los tres
millones a final de año, lo que pondrá de manifiesto, una vez más, la
falta de capacidad de previsión del Gobierno respecto de cual sería los
efectos sobre la evolución económica y el empleo en nuestro país tras
el estallido de la crisis motivada por las subprime americanas”
Por último Alcázar demandó que “al igual que se han articulado medidas
para prevenir el surgimiento de posibles problemas entre las entidades
financieras españolas, entidades que no olvidemos tuvieron estos
últimos años los mayores beneficios de su historia, ahora se impone la
adopción de medidas adicionales de cobertura y de apoyo directo a las
familias y ciudadanos en desempleo, así como a autónomos y Pymes. Por
tanto el Gobierno, en el marco del dialogo social, debería impulsar
medidas para la urgente puesta en marcha de un Plan de Choque que no
haga padecer más tiempo a quienes no se beneficiaron de la larga década
de crecimiento económico, y hoy son los primeros en pagar con su
trabajo y su salario una política injusta fruto de un modelo incapaz de
redistribuir en términos de bienestar ese largo periodo de bonanza
económica”