lunes, 11 de agosto de 2008

IU lleva desde su fundación hace más de dos décadas reclamando una reforma electoral con un objetivo tan simple como, al parecer, imposible: que el injusto sistema actual de asignación de escaños basado en una representatividad proporcional corregida se acerque a la máxima democrática de una persona, un voto. Hasta ahora, nuestra reclamación ha caído en saco roto. Hoy, al menos, hemos logrado que se abra un debate público sobre el asunto y que éste pueda trasladarse al Congreso. Lo afrontamos con responsabilidad, no exenta de un razonado escepticismo basado en años de bloqueo de los dos grandes partidos, que son los más favorecidos por el sistema actual.


Ha hecho falta que los resultados de las últimas elecciones evidenciaran que IU -tercera fuerza en votos, pero sexta a nivel parlamentario- necesitó casi 500.000 votos para lograr cada uno de sus dos escaños con el fin de agitar las conciencias de esos mismos que en privado nos dan la razón, pero que están muy cómodos logrando sus diputados con 67.000 votos.

Tenemos sobre la mesa una propuesta para corregir la grave distorsión que sacraliza este sistema. A quienes apoyan a ultranza el actual modelo alegando la estabilidad que proporciona, eso sí, sin explicar que es a costa de una tercera formación, les decimos que la reforma que proponemos no perjudica a nadie. Apostamos por la mayor proporcionalidad que lograría una circunscripción de restos donde vayan los votos que no han sido computados en cada circunscripción tras asignar los escaños, además de ajustar el número de diputados asignados por provincia a la población de la misma.
Publicado por Otro_Santisteban @ 17:41  | INFORMACIÓN
Opiniones (0)  | Enviar
Opiniones