domingo, 20 de julio de 2008

MarcosParadinas / elplural.com

Carmen Franco, hija del dictador, sigue desafiando a la Xunta de Galicia y al ayuntamiento de Sada en lo que respecta al Pazo de Meirás. A pesar del litigio que mantiene con las autoridades, que intentan declarar el palacio regalado a Franco como Bien de Interés Cultural, está decidida a celebrar la boda de su nieta Leticia el próximo 8 de agosto en la que fuera la residencia de verano del caudillo.

La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica ya ha amenazado con boicotear la ceremonia por considerar “una vergüenza” que la familia Franco celebre allí los enlaces como si se tratase de un “cortijo privado”. De hecho, ésta no es la primera celebración que toma como escenario el Pazo, donde se tuvieron lugar la pedida de mano de María Margarita Vargas por Luis Alfonso de Borbón o la boda de Arancha Martínez-Bordiu, entre otras. Para este último enlace se hicieron unas remodelaciones en la capilla, que no fueron aprobadas por la Delegación Provincial de Patrimonio Histórico.

El regalo a Franco

El Pazo de Meirás cuenta con una superficie nada desdeñable de 2.115 metros cuadrados sobre una extensión de nueve hectáreas. Antiguamente, perteneció a la emblemática escritora Emilia Pardo Bazán pero, tras su muerte y ante la falta de sucesión, el pueblo de Sada se lo regaló al caudillo en 1939 como residencia de verano. A lo largo de la dictadura la familia Franco cosechó una fortuna inmensa, incluidos edificios históricos como éste. Según recordó el diario Público el pasado mes de octubre, en el Ayuntamiento de Oleiros, próximo a Meirás, se conservan papeles en el que se requería al Ayuntamiento que racaudase el precio del inmueble: en total 9.000 pesetas de entonces. Todos, "tanto pudientes como sin caudal", iban a pagar la finca. Incluso a los funcionarios se les quitaba parte del sueldo para el "regalo". Además hubo coacciones a los propietarios de los terrenos colindantes para que los abandonasen a cambio de nada.

Litigio con la Xunta

Tras el fallecimiento del generalísimo pasó a pertenecer a su hija Carmen, que en la actualidad mantiene un litigio con la Xunta de Galicia y con el ayuntamiento de Sada, gobernado por el Bloque Nacionalista Gallego y el PSOE, que quieren convertirlo en un bien de interés cultural. Si así fuera, la familia Franco estaría obligada a abrir al público cuatro días al mes. Los herederos del dictador quisieron impedir que los técnicos de la Xunta inspeccionasen el edificio pero finalmente, la Justicia, les ha obligado a hacerlo.

Que la celebren en el Vaticano

El enlace, previsto para el 8 de agosto, unirá en matrimonio a Leticia Giménez-Arnau Martínez-Bordiu, bisnieta del dictador Francisco Franco, con su novio salvadoreño, que responde al nombre de Marcos y es un empresario de familia acomodada. La feliz novia es hija de Merry Martínez-Bordiú y el periodista Jimmy Giménez-Arnau, que casualmente también celebraron su enlace en el Pazo de Meirás en 1977. Sin embargo, este matrimonio no acabó muy bien y en la actualidad la familia Franco rechaza al periodista, que hace años que no se ve a su hija y no ha sido invitado a la boda. En declaraciones a Vanitatis.com, el periodista opinaba que sería mejor celebrar la boda en el Vaticano o en la catedral de Burgos: “En esa ciudad instaló Franco su cuartel general de la masacre”, añade Jimmy.

Barbacoas en su jardín

Si los enlaces anteriores en el Pazo son, por lo menos, polémicos, el que ahora se propone celebrar la familia Franco puede verse como una provocación más de la hija de Franco, que se niega en rotundo a permitir la entrada en el recinto a personas ajenas a su dinastía. “¿Qué pensarían ustedes si un grupo de gente se colara en su jardín y decidiera hacer una barbacoa?”, ha llegado a comentar la duquesa de Franco, ante la intención de la Xunta y del ayuntamiento de abrir las puertas del recinto al público, al menos cuatro días al mes, como sí hace la duquesa de Alba con el palacio de Liria.

Amenazas de boicot

La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica ya se ha pronunciado al respecto y ha amenazado con boicotear el enlace. En declaraciones recogidas por El Mundo, su portavoz Manuel Monge comentaba que "es una vergüenza que los Franco sigan celebrando alli bodorrios como si Meirás fuera un cortijo privado”. Monge ha asegurado que preparan “una concentración de protesta ante el pazo y repartiremos folletos a los invitados para que sepan que se costeó con un impuesto revolucionario, obligando a los trabajadores a apechugar con sus salarios”.

Prohibición de parafernalias

Al ser un lugar histórico, está prohibida la colocación de carpas o demás parafernalias que alteren el recinto. Sin embargo, ante la negativa de la señora Franco a que entren intrusos en su finca, parece imposible constatar si los preparativos del enlace cumplen con la normativa o no.


ASAMBLEA LOCAL: Con esta noticia vemos como los privilegios 33 años después de la muerte del dictador aún siguen. Esperamos que esto ayude a comprender cuando decimos que vivimos en una democracia con grandes déficits y tutelada desde sus inicios.

 


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Publicado por Desconocido @ 18:13  | INFORMACIÓN
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