El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha
valorado que el último Congreso del PSOE “ha defraudado a los
ciudadanos, los trabajadores y a la izquierda. Ha sido un Congreso
basado en la imagen y en una operación de publicidad engañosa, porque
ni lo que dicen que van a abordar en derechos civiles lo comprometen”.
Llamazares razonó esta impresión en un rueda de prensa en el Congreso
de los Diputados, donde detalló que la cuestión del voto inmigrante
“queda vinculada a una propuesta de reforma constitucional” las
propuestas para avanzar en la laicidad del Estado “quedan al margen de
la denuncia y reforma del Concordato con El Vaticano, que es
preconstitucional” en relación a la ampliación de la Ley del aborto
“todo son ambigüedades y esperemos que vayamos de verdad a una ley de
plazos” y, en cuanto a la eutanasia, “no hay nada cierto ya que sólo se
habla de cuidados paliativos, como en la anterior legislatura”.
A juicio del máximo dirigente de IU el 37 Congreso socialista ha sido
una mera “operación política de imagen de progresismo, pero el PSOE y
su política giran hacia la derecha. El Congreso ha sido una especie de
‘operación bikini’, en la que se utilizan los derechos civiles y el
laicismo como un ropaje para ocultar el giro a la derecha y, por
añadidura, también se oculta la crisis económica. Lo que ha habido es
un lifting de izquierdas en el que se ha echado agua al vino”.
En cuanto al papel secundario que ha ocupado la crisis económica entre
las principales preocupaciones del cónclave socialista, Gaspar
Llamazares ha advertido que “esta crisis ya la están sufriendo y
pagando los trabajadores. Ya no basta con decir que no se recortará el
gasto social, hay que decir si habrá medidas de protección al desempleo
adicionales, de reactivación de la economía y de cambio de modelo de
desarrollo”.
“Rodríguez Zapatero –lamentó- está más cerca de la valoración del
momento económico que hacen los inversores extranjeros y no se sitúa
junto a los trabajadores. No es de izquierdas situarse con los
inversores extranjeros para diagnosticar la crisis”.
Llamazares razonó esta impresión en un rueda de prensa en el Congreso
de los Diputados, donde detalló que la cuestión del voto inmigrante
“queda vinculada a una propuesta de reforma constitucional” las
propuestas para avanzar en la laicidad del Estado “quedan al margen de
la denuncia y reforma del Concordato con El Vaticano, que es
preconstitucional” en relación a la ampliación de la Ley del aborto
“todo son ambigüedades y esperemos que vayamos de verdad a una ley de
plazos” y, en cuanto a la eutanasia, “no hay nada cierto ya que sólo se
habla de cuidados paliativos, como en la anterior legislatura”.
A juicio del máximo dirigente de IU el 37 Congreso socialista ha sido
una mera “operación política de imagen de progresismo, pero el PSOE y
su política giran hacia la derecha. El Congreso ha sido una especie de
‘operación bikini’, en la que se utilizan los derechos civiles y el
laicismo como un ropaje para ocultar el giro a la derecha y, por
añadidura, también se oculta la crisis económica. Lo que ha habido es
un lifting de izquierdas en el que se ha echado agua al vino”.
En cuanto al papel secundario que ha ocupado la crisis económica entre
las principales preocupaciones del cónclave socialista, Gaspar
Llamazares ha advertido que “esta crisis ya la están sufriendo y
pagando los trabajadores. Ya no basta con decir que no se recortará el
gasto social, hay que decir si habrá medidas de protección al desempleo
adicionales, de reactivación de la economía y de cambio de modelo de
desarrollo”.
“Rodríguez Zapatero –lamentó- está más cerca de la valoración del
momento económico que hacen los inversores extranjeros y no se sitúa
junto a los trabajadores. No es de izquierdas situarse con los
inversores extranjeros para diagnosticar la crisis”.
A juicio del coordinador general de Izquierda Unida esto lleva a que el
PSOE “haya sustituido socialismo por el asistencialismo. No tienen
alternativa a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, al
modelo especulativo y a la reducción del gasto social”.
A juicio del coordinador general de Izquierda Unida esto lleva a que el
PSOE “haya sustituido socialismo por el asistencialismo. No tienen
alternativa a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, al
modelo especulativo y a la reducción del gasto social”.