Llamazares denuncia que “los responsables económicos de
Rodríguez Zapatero se pliegan así a las reiteradas presiones de las
grandes compañías para aumentar sus beneficios primero con esta medida
y más tarde con otra desproporcionada subida de la luz”.
Lo que demuestra que continúa las andanadas a las y los trabajadores; ¿para eso pedían el voto útil? Útil para los empresarios sin duda sí es.
El coordinador general y diputado de Izquierda Unida, Gaspar
Llamazares, ha registrado en el Congreso una iniciativa para lograr que
el Congreso inste al Gobierno “a revisar el Real Decreto 871/2007, de
29 de junio, adoptando medidas para que el usuario no asuma todos los
costes de la desaparición de la tarifa nocturna e informando
adecuadamente al consumidor sobre los cambios tarifarios”.
Este
Real Decreto, cuyas consecuencias más negativas para el consumidor
entran en vigor el próximo 1 de julio, supone a juicio de Llamazares
que el Ejecutivo socialista “modifica de forma unilateral y gravosa
para cerca de 1 millón de hogares las condiciones firmadas en el
contrato de suministro de energía eléctrica entre la empresa
suministradora y el particular en lo relativo a la potencia contratada
y el tipo de tarifa”.
“Los responsables económicos de Rodríguez Zapatero –explica el máximo
responsable de IU- se pliegan así de primera mano a las reiteradas
presiones de las grandes compañías eléctricas para aumentar sus
beneficios a costa de las economías domésticas, en muchos casos de las
familias con menores recursos. La otra vuelta de tuerca se sabrá en
breve cuando el Gobierno fije una de las más importantes subidas de la
luz de los últimos años, tal y como está anunciando que piensa hacer”.
Para Llamazares, “lo más grave de todo esto es que los ministros de
Industria y Economía están dando falsas justificaciones y tratan de
buscar coartadas impresentables para aplicar estas medidas. Y lo hacen
precisamente en una situación de notable crecimiento de los beneficios
de esas mismas empresas eléctricas que luego son reacias a realizar las
inversiones necesarias para modernizar el suministro de los ciudadanos”.
Denuncia que “estamos ante un verdadero ‘bofetón eléctrico’ del
Gobierno a los consumidores. El Real Decreto no contempla ninguna
medida de compensación a los afectados. Tampoco reparte cargas ni
costes entre los usuarios y las empresas distribuidoras, que son las
grandes beneficiarias”.
“Según los datos de que disponemos, y contando con la coartada que está
utilizando el Gobierno de ampliar el número de ‘horas valle’ de 8 a 14,
el incremento medio del recibo de la luz que pueden padecer quienes
contrataron la tarifa nocturna superará el 40%. Además, correrán a
cargo del consumidor todos los costes del cambio, que en el caso del
sistema de calefacción puede estar entre los 400 y los 500 euros”,
advierte Llamazares.
A partir de ahora se obliga a estos clientes a contratar una nueva
potencia, superior a la que tenían en el consumo de las horas punta. La
tarifa nocturna contaba con un descuento del 55% en las horas nocturnas
y un recargo del 3% en el consumo diurno. Este recargo del consumo en
las horas punta pasa ahora de ese 3 a un 35%.
El máximo responsable de IU recuerda que la contratación de esta tarifa
nocturna, denominada técnicamente 2.0N y que se creó en 1983, “ha sido
impulsada hasta ahora por los distintos gobiernos y las compañías
eléctricas. Unos y otros desarrollaron entre los años 80 y 90 una
intensa campaña institucional para fomentar el consumo responsable
durante la noche y evitar posibles colapsos de la red en horas punta.
Quienes la contrataron hicieron importantes inversiones para mejorar la
instalación de sus hogares e instalar acumuladores nocturnos para
ahorrar en sus consumos domésticos”.
“Desde IU creemos que podemos estar ante una vulneración del artículo
9.3 de la Constitución Española, que garantiza la irretroactividad de
las disposiciones sancionadoras no favorables”, afirma Llamazares.