El Partido Comunista de España respalda la manifestación convocada para
el mañana sábado, 24 de mayo, a las seis de la tarde, en Cuatro
Caminos (Madrid) en apoyo de las personas detenidas por defender el
derecho a una vivienda digna.
El 21 de mayo de 2006 se llevó a cabo en Madrid la segunda sentada por
una vivienda digna convocada de manera anónima por medio de Internet y
teléfono móvil. Desde entonces, fue gestándose en todo el país un
activo movimiento social reivindicativo del derecho elemental de acceso
a la vivienda en el que han participado miles de personas. Salió así a
la luz la podredumbre de un modelo social y económico en el que,
mientras una elite corrupta de constructores, promotores inmobiliarios
y banqueros, con el beneplácito de todas las administraciones públicas,
obtenían beneficios multimillonarios, centenares de miles de ciudadanos
y ciudadanas veían negado el derecho básico de un techo bajo el que
vivir.
Desde el primer momento, también, el gobierno del PSOE y el conjunto
del Estado, en lugar de escuchar las denuncias que hacía públicas tal
movimiento social, ha respondido con la más brutal represión de cada
una de las movilizaciones, con especial salvajismo en las que se han
ido produciendo en Madrid. En mayo de 2006, igual que en otras
ocasiones, la policía apaleó con crueldad rayana en el sadismo a los
manifestantes, quienes por lo visto habían cometido el atroz “crimen”
de tomar la calle para hacer visible a sus conciudadanos el hecho de
que a millones de personas se les negaba un derecho que dice garantizar
el artículo 47 de la Constitución.
En contraste con la represión policial del movimiento ciudadano, en
este tiempo la ministra estrella del gobierno de Rodríguez Zapatero,
Carme Chacón, se ha dedicado a reunirse y fotografiarse henchida de
orgullo y soez servilismo con los grupos de presión de promotores
inmobiliarios y constructores y a atender sus peticiones de que se
sufraguen con dinero público sus obscenos beneficios empresariales. Ya
es evidente para todo el que no quiera cerrar los ojos, que el PSOE no
creó el Ministerio de Vivienda con la finalidad de garantizar el
derecho a la vivienda de la ciudadanía, aunque las campañas
propagandísticas oficiales así lo declarasen, sino con el objetivo de
sostener las ganancias astronómicas de la elite capitalista del
ladrillo, que es justamente la responsable de la crisis económica, que
es la responsable del desempleo que se está produciendo, del modelo
productivo depredador del territorio, de derechos y de seres humanos, y
que desde luego es culpable de que millones de personas no tengan
acceso a una vivienda o subsistan encadenados durante décadas a las
hipotecas. La miseria de la mayoría es, como siempre, condición
indispensable para el lucro indecente de una ínfima minoría. Y ése es
el tipo de sociedad que promueve el gobierno del PSOE, al que ya va
siendo hora de desenmascarar para que queden claras sus verdaderas
preferencias y en qué orilla de la lucha social se encuentra.
Entendiéndolo, se comprende también el vasallaje del gobierno ante los
grandes especuladores y su ferocidad al reprimir a los ciudadanos que
osan expresar su protesta pacífica y democráticamente en la calle.
Ahora se ha dado una intolerable vuelta de tuerca más. Para nueve de
los detenidos en la segunda sentada por la vivienda digna de mayo de
2008, tras dos años de calvario judicial y de tener que presentarse
regularmente en el juzgado para acreditar su permanencia en España,
como si de peligrosos delincuentes se tratara, la fiscalía pide un
total de 50 años de cárcel. Tras negar el derecho a una vivienda digna
que los poderes públicos tienen la obligación de garantizar a toda la
ciudadanía según la Constitución, se nos niega también el derecho a
protestar apaleando a los manifestantes y se quiere, por último,
encarcelar a quienes se han limitado a ejercer la libertad de
expresión. Entre tanto, se negocian rebajas de penas para los
acreditados responsables de delitos de corrupción en Marbella.
Indulgencia con quienes extorsionan y saquean el país y represión con
quienes reclaman pacíficamente sus derechos. Ésta es la opción del
Estado autoritario que sostiene un podrido capitalismo de casino. Ésta
es la auténtica faz del “talante” de Zapatero. Cuanto antes lo vean los
trabajadores y trabajadoras de nuestro país, antes se podrá reorganizar
la resistencia social.
Es, pues, imprescindible, que de nuevo el 24 de mayo, a las 6 de la
tarde, las calles de Madrid se vean inundadas por miles de ciudadanos y
ciudadanas y que los detenidos de las sentadas por la vivienda digna
sientan que no están solos, que palpen el calor humano de la
solidaridad. Tenemos que evitar que el Estado los convierta en presos
de conciencia. Porque la causa por la que se movilizaron es justa,
porque su encarcelamiento pretende ocultar los intereses económicos a
los que la represión sirve y por elemental defensa de la democracia.
Por todo ello, de nuevo el PCE llama a la ciudadanía a la movilización.
El 24 de mayo, a las 6 de la tarde, por los detenidos, por la libertad y la dignidad, todas y todos a Cuatro Caminos.