Llamazares registra una iniciativa para que el director del CNI deje de
saltarse de una vez el control parlamentario como en toda la etapa de
gobierno socialista.
El Ejecutivo de Rodríguez Zapatero incumple sistemáticamente la
obligación legal de que el máximo responsable del CNI acuda a la
‘comisión de secretos oficiales’ al menos una vez al año y
semestralmente los ministros que gestionan gastos reservados.
El coordinador general y diputado de Izquierda Unida, Gaspar
Llamazares, ha registrado una proposición no de ley en el Congreso por
la que la Cámara insta al Gobierno a que "promueva el establecimiento
de un procedimiento de comparecencia periódica del director general del
Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ante la Comisión correspondiente
del Congreso, que haga compatible el carácter reservado de la
información con el imprescindible control parlamentario en democracia".
Llamazares toma esta iniciativa después de que durante la pasada
legislatura el director del CNI sólo acudiera en dos ocasiones al
Congreso de los Diputados, una de las cuales, en relación al caso de
los vuelos ilegales de la CIA en aeropuertos españoles, a petición de
Izquierda Unida.
La Ley del CNI señala que la llamada Comisión de Gastos Reservados del
Parlamento (conocida coloquialmente como ‘comisión de secretos
oficiales’ ) "conocerá los objetivos de inteligencia establecidos
anualmente por el Gobierno y el informe que, también con carácter
anual, elaborará el director del CNI de evaluación de actividades,
situación y grado de cumplimiento de los objetivos señalados para el
periodo anterior".
Llamazares valora que “el incumplimiento es descarado y deja en
evidencia los mensajes de transparencia y de información precisa de los
que tanto gusta alardear el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero”.
Esta circunstancia se agrava si se tiene en cuenta que la ley marca,
además, que ante esa misma comisión deben comparecer de forma semestral
los ministros de Defensa, Interior y Asuntos Exteriores, dado que
manejan en sus respectivos departamentos cantidades de dinero
destinadas a gastos reservados, lo que también se incumple de forma
sistemática.
En su proposición, además del caso de los vuelos de la CIA, Gaspar
Llamazares recuerda otros como el de las conversaciones del Gobierno y
ETA en Zurich durante la tregua o la actividad concreta de los
servicios de inteligencias de las Fuerzas Armadas de EE.UU desde base
españolas de utilización conjunta, incluyendo la detención irregular y
traslado desde una de las mismas de un militar norteamericano, “que
hubieran requerido explicaciones puntuales y la comparecencia del
máximo responsable del CNI ante la ‘comisión de secretos oficiales’.
Por todo ello, como ni siquiera es suficiente que exista una obligación
legal de comparecer, Llamazares no sólo insta al Gobierno a establecer
el citado nuevo “procedimiento de comparecencia periódica del director
general del CNI” sino que la iniciativa registrada incluye otro
apartado para que “el Congreso de los Diputados a través de los cauces
reglamentarios regule un procedimiento singular de control
parlamentario del CNI ante acontecimientos relevantes que lo requieran”.