Para el coordinador ejecutivo de Economía y Mundo del Trabajo de
Izquierda Unida, Javier Alcázar, “los pésimos datos ofrecidos por
la Encuesta de Población Activa (EPA) del I Trimestre, junto con los de
inflación, déficit exterior y reducción del superávit presupuestario
echan más leña al fuego al contexto de profunda desaceleración
económica y crisis de nuestro país”.
Para Alcázar, “el aumento
del paro en cerca de un cuarto de millón de personas en este trimestre
-que afecta a todos los sectores productivos, excepto la agricultura, y
eleva la tasa de paro hasta el 9,6%, algo no visto desde 1995-, unido a
la caída en la ocupación en cerca de 75.000 personas, son el resultado,
por un lado, de la mala gestión e imprevisión del Gobierno anterior,
pese a los continuos avisos de distintos indicadores que anunciaban la
posibilidad de una desaceleración económica de envergadura”.
“Pero ello se completa –añade el dirigente de IU-, por la apuesta por
un modelo económico con bases endebles, basado en gran medida en la
construcción e incapaz de redistribuir de forma justa la riqueza. Éste
se ha mantenido durante varios años manteniendo las altas tasas de
beneficio por bancos y grandes empresas, y a costa de la pérdida de
peso de los salarios en la renta nacional y sin generar estructuras
productivas no especulativas que no sean vulnerables ante situaciones
de crisis”.
Javier Alcázar indica que la rebaja -hasta el 2,3 por ciento- de la
previsión de crecimiento hecha hoy por el vicepresidente económico,
Pedro Solbes, “puede que no sea la última ante la actuación que está
llevando a cabo el Ejecutivo socialista y de seguir el mercado
financiero internacional inmerso en la crisis de liquidez y confianza
que le sacude desde agosto pasado”.
Para el responsable económico de IU, “las últimas medidas económicas
adoptadas la pasada semana por Rodríguez Zapatero son un parche que
sólo sirven para estimular el modelo actual. Son ineficientes para
cambiar este modelo productivo, ya que no servirán para poner en marcha
políticas de diversificación productiva, causa fundamental del aumento
del paro. La desaceleración en el sector de la construcción y las
actividades relacionadas con él pueden prolongarse en el tiempo más de
lo deseable. Ello, unido al preocupante saldo de nuestra déficit
exterior, nos obliga a pensar que el ajuste en términos de empleo y
bienestar será aún mucho más profundo”.
Alcázar manifiesta que “Izquierda Unida echa de menos la adopción de
medidas estructurales de lucha contra el fraude fiscal que ayuden a
tender hacia un modelo productivo saneado, donde el peso de la economía
sumergida sea casi inexistente. Además, debe haber una apuesta clara
por la I+D+i el mercado laboral y la formación de los trabajadores
deben tener un referente de calidad y estabilidad con el fin de que
nuestra productividad se eleve de forma sustancial y se aminore nuestra
deuda exterior”.