En el 77 aniversario de la II República española, hemos querido rendirle un humilde homenaje desde esta página de IU de Santisteban. Este fue un periodo donde la democracia y la libertad se abría paso en el estado español. Periodo al que un alzamiento militar puso fin, con las consecuencias ya conocidas de represión, encarcelamientos y fusilamientos a quienes estaban del lado del gobierno legítimo de la República.

Antes de nada queremos decir que hoy se cumple un año de la inauguración de ésta página y, como se puede apreciar en el marcador, hemos recibido más de 5000 visitas. Por todo ello, queremos daros las gracias a quienes la visitáis.
Hay un cambio de aspecto que, o eso pensamos, va a resultar más atractivo a quienes soléis entrar por este lugar en la red. Ese cambio es una pequeña contribución conmemorativa a éste día.
Hoy se cierra el plazo para la entrega de la encuesta, por lo que el próximo día 18, viernes, en el salón de actos de la casa de la cultura vamos a hacer un acto en el que daremos cumplida información de los datos. Es posible que tengamos alguna sorpresa más, pero de momento es todo.
No nos queda más que decir salvo ese grito unánime de ¡A por la tercera!
A continuación podéis leer el manifiesto de IU Federal Ante la conmemoración el 14 de abril del 77 Aniversario de la
Proclamación de la II República, Izquierda Unida Federal quiere
expresar la vigencia del pensamiento republicano que consagraba la
defensa de los derechos y valores fundamentales aún vigentes. La II
República supuso el turno del pueblo. La Constitución del 31 fue el
primer ensayo europeo de un régimen social democrático, un texto
social, progresista y avanzado, no superado aún por los textos de las
democracias occidentales.
El republicanismo no es pasado, aparece hoy como un valor social
emergente, asociado a los jóvenes. Éstos se declaran mayoritariamente
republicanos. El republicanismo es un pensamiento político y una opción
ideológica. No supone ninguna utopía y, por ello, desde Izquierda Unida
proclamamos nuestro firme y decidido trabajo en defensa de una III
República que atienda a los valores de solidaridad en el marco de un
Estado Federal y democrático.
La lucha por la República es un modo de materializar nuestro
convencimiento por otro mundo posible. Nuestro compromiso alternativo y
transformador, nuestra voluntad de cambiar este sistema encuentra en el
republicanismo una expresión política concreta.
Miramos hacia el futuro, pero tomamos lo mejor del pasado. En la
anterior legislatura el Parlamento aprobó la Ley de Memoria Histórica.
A partir de ahora vamos a poner todo nuestro empeño en su estricto
cumplimiento y en que nadie desvirtúe sus valores de encuentro,
solidaridad y reconocimiento del trabajo de los hombres y mujeres
republicanos que dieron lo mejor de sí mismos por la paz y la libertad
de este país.
Este empeño incluirá el trabajo y la vigilancia para que se gestionen
adecuadamente los cauces legales y judiciales establecidos para la
anulación efectiva de todas las penas y condenas emanadas de los
ilegales tribunales de la dictadura.
El primer fundamento del republicanismo está basado en el desarrollo de
los derechos ciudadanos básicos de Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Libertad desde el concepto de garantizar las condiciones materiales
para que la persona tenga autonomía. Igualdad desde la extensión de
esos derechos a todas las personas. Fraternidad desde el concepto de
solidaridad y conciencia de clase.
Libertad, igualdad y fraternidad constitucionalizan a las personas. Los
ciudadanos ya no pueden ser mercantilizados. El republicanismo
democrático significa universalizar para todos la libertad.
Su segundo fundamento consiste en apostar por un orden social
dependiente de la responsabilidad ciudadana. Debemos afrontar el
secuestro de lo político en el actual sistema de representación.
Debemos afrontar la fractura entre representantes y representados. Un
sistema realmente democrático debe dotarse de una Ley Electoral
proporcional y justa que haga valer en la práctica el principio
irrenunciable de ‘un hombre, una mujer, un voto’.
El republicanismo cívico, con gran tradición política, enlaza con lo
más innovador de nuestra sociedad actual: la impugnación a nuestro
actual modelo social. Por ello, es preciso establecer un nuevo
renacimiento de la democracia. Un nuevo renacimiento cuyo fin es la
repolitización de la sociedad.
Apostamos por el republicanismo como compromiso ético por el interés de
todos: la virtud cívica, el derecho y deber de estar informado, la
tolerancia, el respeto a la pluralidad y la confianza en la acción
colectiva para cambiar las cosas.
Madrid, 14 de abril 2008
Coordinación Ejecutiva de Modelo de Estado
Secretaría de Libertades y Acción Republicana