“Desdeño
las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro la voces de los ecos,
Y escucho solamente, entre las voces, una.
Retrato, Antonio
Machado
En España nadie ha informado del fallo que representa un ataque a los sindicatos de toda Europa.
El gran dominio que los temas identitarios y de configuración estatal
tienen en las culturas mediáticas y políticas de nuestro país (a costa
de los temas sociales) explica que mientras que los medios de
información y persuasión (incluido EL PAÍS) dieron durante el periodo
electoral gran atención a la independencia de Kosovo y su relevancia
para España, tales medios ignoraron otro hecho ocurrido en Europa cuyas
implicaciones para la calidad de vida de los catalanes y españoles
puede incluso ser superior.
Veamos: el año pasado un tema que ocupó gran espacio mediático tanto en
Europa como en España fue el rechazo por parte del Parlamento Europeo
de la propuesta del Partido Popular Europeo (del cual el PP español
forma parte) de la directiva Bolkestein, la cual tenía como objetivo
"establecer un marco jurídico que suprima los obstáculos a la libre
circulación de los servicios entre los estados miembros de la Unión
Europea". Esta directiva incluía el "principio de país de origen", el
cual permitía que una empresa polaca que trabajara en España, por
ejemplo, pudiera pagar a sus trabajadores salarios polacos, en lugar de
salarios españoles. Es decir, que las condiciones laborales serían las
del país de origen de la empresa en lugar de las del país de residencia
y trabajo. A tal propuesta se opusieron primordialmente el Partido
Socialista Europeo (al cual pertenece el PSOE) y la Izquierda Unitaria
Europea (a la cual pertenece IU), así como la Federación Europea de
Sindicatos (a la cual pertenecen los dos sindicatos mayoritarios en
España, UGT y CC OO). La aprobación de la directiva Bolkestein hubiera
significado un descenso muy notable de los salarios y un debilitamiento
muy sustancial de los sindicatos en los países miembros de la UE,
incluida España. Fue una victoria de las fuerzas progresistas europeas
que la directiva fuera rechazada por el Parlamento Europeo. Hasta aquí
la noticia conocida. Ahora, la ignorada.
En un fallo del pasado 18 de diciembre, el Tribunal Supremo de Justicia
de la UE, máximo intérprete del derecho comunitario, posibilita de
facto el derecho de una empresa extranjera a pagar a sus trabajadores
los salarios del lugar de origen en lugar de los del de trabajo. Es
más, tal tribunal penalizó a los sindicatos por oponerse a ello. Todo
eso ocurrió en el país de la UE donde los sindicatos son más fuertes:
Suecia. En aquel país, una empresa constructora de Letonia estaba
edificando una escuela en la región urbana de Estocolmo conocida como
Walxholm, con un gobierno local conservador-liberal. Tal empresa pagaba
a sus trabajadores salarios mucho más bajos que los existentes en el
sector de la construcción en la región de Estocolmo, donde los salarios
están regulados por los convenios colectivos entre los sindicatos y la
patronal del sector. El argumento utilizado por la empresa letona era
que sus trabajadores eran letones y no suecos, y por tanto debían
regirse según los convenios colectivos letones y no suecos. Es más
-añadía la empresa letona-, ella no estaba desobedeciendo las leyes
suecas, pues los convenios colectivos no son leyes en Suecia.
Los sindicatos suecos se opusieron y tras una movilización (que contó
con amplio apoyo popular) se forzó el cierre de la empresa. Ésta,
llamada Laval (de ahí que el asunto se llame caso Laval), llevó el
hecho a los tribunales y llegó, por fin, hasta el Tribunal de Justicia
de la Unión Europea, la máxima autoridad en la interpretación del
derecho de la UE, el cual resolvió las cuestiones prejudiciales
planteadas dictaminando que,
según el derecho comunitario, la empresa letona no estaba violando
ninguna ley sueca y falló contra los sindicatos por "haber restringido
la libre prestación y movilidad de servicios".
Los fallos de la Corte Suprema afectan a todos los países miembros de
la UE, de ahí que, como ha indicado la Confederación de Sindicatos
Europeos, este fallo es un ataque frontal a los sindicatos de toda
Europa y tendrá efectos muy negativos para el proceso de negociación
colectiva, no sólo en Suecia, sino en toda la Unión Europea. De ahí que
la decisión haya creado un gran debate y protesta en muchos países de
la Unión Europea. No así en España. Ningún diario español ha informado
de tal hecho.
Vicenç Navarro