El candidato de Izquierda Unida a la Presidencia del Gobierno, Gaspar
Llamazares, presentó hoy como alternativa real y “un soplo de aire
fresco” la candidatura de Diego Valderas a las Elecciones Autonómicas
de Andalucía, frente al “olor a naftalina” que representa el “régimen
del PSOE” de Manuel Chaves y la propuesta “rancia” del PP encabezada
por Javier Arenas.

Durante un coloquio con más de 300 estudiantes de la Facultad de
Psicología de la Universidad de Málaga, Llamazares apostó por el cambio
de izquierdas, que supondría que "entrara el soplo de aire fresco de IU
en la futura mayoría del parlamento andaluz” tras las Elecciones
Autonómicas Andaluzas que, como las generales, se celebrarán el 9 de
marzo.
En ese sentido aseguró que la candidatura “rancia” del PP, encabezada
por Javier Arenas, “no tiene ninguna posibilidad” por lo que propuso
este “giro de izquierdas real” que termine con “el régimen del PSOE”.
Llamazares argumentó que en Andalucía, como sucede a nivel nacional,
“el voto más útil desde la izquierda” es el de Izquierda Unida y
explicó que con quien la formación se disputa los escaños es con el PP
y no con el PSOE, por lo que insistió en que el voto más eficaz para
frenar a la derecha es el de su formación. Entre otros motivos,
explicó, porque en muchas circunscripciones esa campaña de ‘voto útil’
le ha permitido al PSOE “tener más votos, pero no han servido para que
IU tenga más diputados, que le habría podido quitar a la derecha”.
Ante la misma audiencia, alertó sobre una nueva derecha internacional
que hay que “tomarse en serio” aunque “no para tener miedo”. Planteó
que esta derecha tiene “rasgos nuevos que la hacen moderna, ya que
combina casi a la perfección el anarquismo desde el punto de vista
económico, el "sálvese quien pueda" y el ultraliberalismo sin
mecanismos de corrección del mercado”.
El coordinador general de IU añadió que el Partido Popular se basa en
“ultraliberalismo, dogmatismo político y sectarismo religioso”. Y
señaló que ante esta nueva derecha internacional se necesita una
“reconstrucción del ideario de la izquierda”. Echó en falta un proyecto
político de la “izquierda gobernante”, que hasta ahora, según afirmó,
“avanza por ensayo y error y lo hace con temor a la derecha y con
pactos con los sectores conservadores”. “Así, con una política
neoliberal y algo de maquillaje social, no se le puede dar la batalla a
una derecha tan seria como la que hay en Europa y en el país”,
advirtió. Además, señaló que esta campaña nacional y andaluza puede ser
un “paso en la refundación republicana de la izquierda en el país,
frente a la democracia de mercado imperante”, al tiempo que subrayó que
“no se lucha contra el programa estratégico de la derecha asumiendo sus
planteamientos y su retórica”