Llamazares cree que Zapatero volverá a "traicionar" a la izquierda como hizo en Navarra al dejar gobernar a UPN
"Navarra es un símbolo: el de la renuncia del PSOE al cambio de
izquierdas, el de la traición al voto útil". La sentencia es de Gaspar
Llamazares, candidato de Izquierda Unida, y le sirvió ayer para
machacar en su principal mensaje de esta campaña: los socialistas
engañan al pedir el "voto útil" al electorado de izquierdas, porque
luego usan esos votos para "girar a la derecha".
En Navarra, el PSOE podía haber echado del gobierno a UPN (la marca
navarra del PP) si se hubiera aliado con los nacionalistas de Nafarroa
Bai y con IU tras las autonómicas de 2007. Pero desistió -porque la
negociación fracasó, no porque no lo intentara- y "dejo el gobierno en
manos de la derecha". Y a IU, de paso, sin una consejería. "Los
navarros saben quién traicionó su voluntad de cambio", dijo Llamazares
en el escenario de ese presunto crimen: Pamplona.
El candidato de IU no se queda en el fatal diagnóstico, hace cábalas.
Está convencido de que si el PSOE gana estas elecciones, si los
ciudadanos "se tragan el anzuelo del voto útil" e IU no crece, los
socialistas culminarán una segunda "traición": pactarán con la "derecha
nacionalista" de CiU. "Parece que Navarra bien valía ser intercambiada
para mantener el poder en el Estado. El PSOE no sólo permitió a UPN
gobernar sino que le ha permitido aprobar los Presupuestos de 2008. Y
UPN es la derecha más extrema. Está claro que los socialistas han
renunciado al cambio", insistió Llamazares.
IU hace así el discurso inverso al que durante meses hizo el PP para
atacar al rival. "El PSOE ha entregado Navarra a ETA", afirmaban los
populares en pleno proceso de paz (algo que no sucedió ). "El PSOE ha
entregado Navarra a UPN", denuncia Llamazares (aunque UPN ganó las
elecciones).
Después llegaron las propuestas: ayer, de memoria histórica. IU quiere
que se cree una fiscalía especial vinculada a una sala no militar del
Tribunal Supremo que impulse la "anulación global y automática" de
todos los juicios franquistas (algo que pidió en esta legislatura y no
consiguió ). Y más tarde, el mitin. Con idénticos mensajes, ante 350
personas y precedido Llamazares por un trompetista que tocó el himno de
Riego, el de los republicanos. Estaba en la sala Princesa del hotel
Tres Reyes.