Alcázar valora que la nueva regulación de las empleadas de hogar que plantea el gobierno “supone un avance insuficiente y exige la percepción de paro desde el primer año y la cotización íntegra para los empleadores”
El coordinador ejecutivo de Economía y Trabajo de Izquierda Unida, Javier Alcázar, considera que la propuesta realizada por el Gobierno de nueva regulación del sector de empleadas del hogar, aunque positiva en algunos aspectos, “resulta tardía e insuficiente. Por ello, desde nuestra formación exigimos que se agilice la tramitación parlamentaria y que se busque el mayor consenso entre los grupos parlamentarios con vista a una aplicación más inmediata. Esto hace imprescindible que, simultáneamente a los contactos con los agentes sociales, el Gobierno inicie cuanto antes las negociaciones con todos los grupos parlamentarios”. Para Alcázar, “el derecho a prestación por desempleo no admite aplazamientos, ya que se trata de una injusticia histórica que viene padeciendo el colectivo de empleados y empleadas del sector. En este sentido, Izquierda Unida planteará el incremento de la cotización por la contingencia de desempleo en tres euros para los empleadores y en el mismo porcentaje para los trabajadores que el existente en el actual Régimen General de la Seguridad Social”.
Según el responsable de Economía de Izquierda Unida, “la obligación de cotización debe de recaer desde la primera hora de trabajo sobre el empleador. De no saldarse esta discriminación el proyecto de nueva regulación quedaría mutilado en uno de los aspectos más importantes que hoy afecta a miles de trabajadores, además de lo que representa en cuanto a posibles situaciones irregulares”.
Javier Alcázar considera como “muy positivo” el derecho de prestación por baja laboral, “aunque en rigor la prestación por enfermedad común, profesional o de accidente de trabajo debería homologarse en todos los términos con los trabajadores del Régimen General”.