martes, 21 de agosto de 2007
IU valora los datos positivos del IPC como un buen resultado macroeconómico que contrasta con el deterioro de buena parte de las economías familiares

El coordinador ejecutivo de Economía y Mundo del Trabajo, Javier Alcázar, considera que “la disminución de la inflación interanual en julio hasta el 2,2% es un dato positivo que se consigue por las menores subidas de los precios de los carburantes y los alimentos sin elaborar con relación a las experimentadas en el mismo mes del año anterior. Si descontamos estos elementos, que son los más volátiles, la inflación subyacente mantiene una tasa anual del 2,4%, tasa que indica las tensiones estructurales de precios y que también alimenta el diferencial, situado ahora en cinco décimas, con la zona euro.”

Alcázar considera que “el diferencial de precios, aunque se ha reducido en 2007, se va consolidando y sosteniendo en el tiempo y es un factor que deteriora la posición competitiva de nuestra economía frente a la de nuestros socios comunitarios con los que compartimos moneda, y que cuestiona, junto con la menor productividad que también mantenemos, la sostenibilidad de nuestro modelo de crecimiento.”

En todo caso, para Javier Alcázar, “con la economía creciendo en términos reales a tasas cercanas al 4%, un dato de inflación como el de julio es positivo desde el punto de vista macroeconómico, pero lo cierto es que la evolución de los precios de algunos bienes de consumo y servicios básicos, que crecen por encima del índice general, el aumento de los tipos de interés, su impacto sobre las hipotecas y el fuerte nivel de endeudamiento familiar, o la evolución de los salarios y la precariedad laboral que provocan pérdidas de poder adquisitivo a buena parte de la población asalariada, conforman una situación perjudicial para las economías familiares más modestas.”

Según Alcázar “estamos asistiendo al triunfalismo en la celebración de los datos macroeconómicos obviando resultados injustos y desiguales en su plasmación laboral y social. No podemos olvidar que la cantidad que destina nuestro país a gasto social es un 25% inferior a la destinada como promedio por nuestros socios comunitarios, que trabajamos más horas pero la productividad es menor, y que la moderación salarial es más intensa, los salarios reales disminuyen y pierden peso en el reparto de la renta nacional.”

Alcázar finalizó señalando que la principal preocupación de IU hasta la finalización de esta legislatura será “favorecer iniciativas que apuesten con claridad por garantizar que el crecimiento económico se distribuya de forma más justa” y reclamará en los Presupuestos Generales para 2008 “un sólido avance de las políticas sociales”.
Publicado por Otro_Santisteban @ 20:04  | INFORMACIÓN
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