Izquierda Unida denuncia la “dejadez de los sucesivos gobiernos para hacer cumplir a las eléctricas su obligación de invertir en la mejora de la red eléctrica”
El responsable de Economía de IU advierte de que hechos como el grave apagón de Barcelona “son consecuencia de la nefasta política de inversión de las grandes empresas, más preocupadas por sus cotizaciones en Bolsa y el reparto de dividendos”
Para el coordinador ejecutivo de Economía y Trabajo de Izquierda Unida, Javier Alcázar, “los graves apagones como el ocurrido en Barcelona no son una fatalidad, son evitables si los poderes públicos asumen plenamente sus responsabilidades y velan por que las compañías eléctricas cumplan las suyas”.
“Tanto el actual Gobierno del PSOE como los anteriores del PP –señala- lejos de utilizar su capacidad para poder ensamblar el desarrollo de un sector a las necesidades de nuestra sociedad están participando y contribuyendo a la pura lógica del mercado, con un modelo privatizador que deja desprotegidos a los ciudadanos y en donde los intereses son meramente especulativos. Todo ello demuestra una falta de apuesta ambiciosa por este sector, en contra de lo que hacen los responsables de los gobiernos de nuestros países vecinos”.
Para Alcázar “no es nuevo que se originen este tipo de incidencias en el sector eléctrico español, ya que desde 2003 se vienen produciendo con más o menos frecuencia e intensidad, perjudicando gravemente a un significativo número de ciudadanos y empresas. Así, los anteriores apagones y el que sufrió ayer la Ciudad Condal, no son otra cosa que la consecuencia directa de la nefasta política de inversión que están realizando las empresas del ramo, más preocupadas por sus cotizaciones en Bolsa y el reparto de dividendos que por realizar las inversiones necesarias para que un sector estratégico como el eléctrico procure un servicio a la altura de las necesidades actuales a unos precios competitivos”.
Según el dirigente de IU, “el daño generado por los apagones es cuantioso, en perjuicio tanto de los consumidores domésticos como de las empresas y, en general, para la economía, la industria, el comercio, el turismo y el prestigio de nuestro país, que en estos casos presenta una imagen tercermundista”.
Javier Alcázar afirma que “el talón de Aquiles del sistema eléctrico sigue estando en las redes de transporte y distribución. Estas muestran su incapacidad de atender puntas de demanda en un entorno en donde el consumo está subiendo de manera exponencial: el riesgo de averías aumenta como consecuencia de la sobrecarga de la red, especialmente en los picos de mayor consumo, tanto en verano por el aire acondicionado, como en invierno por los aparatos calefactores eléctricos.
“Además, siguen existiendo extensas zonas como Cataluña, Canarias, Levante, Centro y Andalucía con infraestructuras especialmente deficientes, con instalaciones antiguas o que no pueden seguir el ritmo de desarrollo urbanístico desbocado de los último años”, constata Alcázar.