jueves, 12 de julio de 2007
Alcázar valora que el repunte del IPC en junio “es perjudicial para los trabajadores y obliga a romper la fuerte dependencia con el crudo”

El coordinador ejecutivo de Economía y Mundo del Trabajo de IU, Javier Alcázar, considera que los datos de IPC de junio “muestran un repunte originado, básicamente, por la evolución del precio del crudo de los últimos meses, así como por las variaciones sufridas en los precios de alimentos y bebidas y en el sector de hoteles, cafés y restaurantes. De no haber sido por el inicio de la época de rebajas habría sido mucho mayor, lo que viene a demostrar el dato de la inflación subyacente, que se sitúa al mismo nivel que el IPC general. Este indicador, que no tiene en cuenta los precios de la energía y de los alimentos no elaborados, ha conseguido bajar en una décima el dato del mes anterior hasta el 2,4, prosiguiendo así con su tendencia decreciente tras tres meses estancado en torno del 2,5%”.

Alcázar valora que esta subida, aun siendo ligera, “debe obligar al Gobierno a tomar medidas pendientes desde hace mucho tiempo para romper la fuerte dependencia del crudo. Cualquier incremento del IPC repercute de forma negativa en las economías domésticas principalmente de los trabajadores y trabajadoras con menores ingresos, que son quienes finalmente pagan las consecuencias”.

Para el dirigente federal de IU, “una vez más comprobamos que no son precisamente los salarios los que influyen negativamente en la evolución del IPC que soportamos. Más bien, al contrario, son las políticas de rebajas fiscales las que vienen afectando a los precios, sumadas a los abultados beneficios empresariales. En su conjunto tienen un efecto sobre el consumo, al que debe añadirse otra componente negativa consecuencia de la involución fiscal, que se traduce en una mayor recaudación por imposición indirecta que también afecta a los precios finales. Una vez más sus consecuencias se dejan sentir en mayor medida en las economías domésticas con niveles de rentas más bajos”.

El responsable económico de IU analiza que “la inflación derivada de la evolución de los precios del crudo está parcialmente contenida gracias al favorable tipo de cambio euro-dólar, pero éste, a su vez, perjudica a nuestras exportaciones y, con ello, a la evolución de nuestro abultado déficit exterior. El Gobierno debe tomar medidas ahora para que cuando este tipo de cambio vuelva a unos niveles más cercanos a los del nacimiento del euro no se agrave sustancialmente el problema de la inflación, aunque nuestra balanza de pagos pueda verse en cierta forma beneficiada. Estas medidas deben atajar también una serie de históricos problemas estructurales, que hasta ahora sólo se han abordado a través del recorte de derechos y empeorando las condiciones de trabajo de los asalariados”.

Según Alcázar, “con la introducción del euro nuestro país soportó un alza significativa en los niveles de precios de los productos de consumo diario. También ha soportado rebajas fiscales en la imposición directa realizada por el actual Gobierno del PSOE y por los anteriores del PP, así como políticas empresariales de maximización de beneficios que han ido unidas a políticas de contención salarial y precariedad en el empleo. En su conjunto, todas estas medidas han supuesto que los salarios reales hayan disminuido a lo largo de los últimos años y que pierdan peso en el reparto de la renta nacional a favor del excedente empresarial”.
Publicado por Desconocido @ 19:19  | INFORMACIÓN
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